FEMINICIDA E INFANTICIDA TENÍA ORDEN DE ALEJAMIENTO, PERO RONDABA LA CASA DE SUS VÍCTIMAS

Es el primer feminicidio del año en Chuquisaca y el número 19 a nivel nacional. La población boliviana todavía procura digerir lo que pasó ayer, lunes, en Sucre, y muchos no dejan de preguntarse cómo puede ser que una misma familia haya sufrido tanta tragedia junta: un feminicidio, un doble infanticidio y un suicidio.

Este caso sin precedentes, que por sus características provocó consternación en Sucre y el país, ocurrió en el barrio Cessa, a la altura de la parada de micros de la línea 3. Tras las primeras investigaciones, fue catalogado como “feminicidio-doble infanticidio-suicidio”. El padre de familia, identificado como S.M.G, degolló a su pareja S.C. y a sus dos niños; luego, se ahorcó.

Estaban separados

Según los relatos de algunos allegados de las víctimas, la pareja se había establecido en Sucre, específicamente en el barrio Cessa, hace aproximadamente dos años. Antes de formar su hogar en esa zona, por motivos laborales ambos radicaban en Chile, donde nació la menor de sus hijos.

En el vecino país las agresiones físicas eran frecuentes debido a que el hombre celaba a su concubina. Para terminar con los hechos de violencia ella tenía la intención de romper su relación; eso no ocurrió hasta que en noviembre de 2020, S.C no aguantó más y se decidió por una separación definitiva.

“Para Todos Santos le había pegado hasta hacerle llegar al hospital, el doctor le había sacado espinas de su espalda, es por eso que han arreglado hasta con el abogado (…) desde esa vez se han separado. Yo he visto cómo el señor ha sacado sus maletas, le ha cargado a su auto y se ha ido”, contó una de sus vecinas y amiga de la víctima.

En esa oportunidad, S.C. consiguió una orden de alejamiento para que su expareja no siguiera ejerciendo violencia física contra ella, aunque los vecinos cuentan que “alguna vez” vieron a su vehículo estacionado frente al domicilio.

El hombre rondaba por la zona

De acuerdo a versiones extraoficiales de los vecinos, un día antes del horrendo crimen, al hombre que desató la tragedia se lo vio rondando por la zona con su vehículo, pese a la que pesaba contra él una orden de alejamiento.

Pero en la madrugada del lunes, S.M.G. llegó hasta el domicilio de su expareja y sus hijos sin su motorizado, porque este habría sido retenido por la Policía al ser sorprendido conduciendo en presunto estado de ebriedad. Por esa causa, el motorizado terminó en dependencias de Tránsito.

Nadie pudo confirmar la hora en la que llegó ni cómo ingreso al inmueble. Algunos presumen que portaba una llave, o, posiblemente, fue la misma mujer, S.C., quien le permitió entrar.

Fuente: Correo del Sur

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